EEUU defiende retención sin cargos de supuesto islamista

WASHINGTON (AP) — Un estadounidense detenido por fuerzas estadounidenses en Siria llevaba memorias USB con archivos del grupo extremista Estado Islámico cuando se entregó en Siria el año pasado, según documentos presentados por el gobierno estadounidense ante una corte federal.

Entre los archivos digitales que llevaba había documentos explicando cómo fabricar bombas, así como hojas de cálculo administrativas describiendo trabajos que hizo para la milicia radical, señaló el gobierno

La documentación para justificar su detención sin cargos, presentada el miércoles por la noche, contenía más de 150 páginas llenas de detalles sobre el sospechoso. Su nombre no se ha dado a conocer, pero se sabe que está casado y tiene una hija de tres años.

Los documentos plantean más dudas sobre por qué estaba en Siria. Él ha dicho a las autoridades estadounidenses que fue secuestrado y encarcelado por el Estado Islámico, y que tenía acreditaciones de prensa para escribir sobre el conflicto como reportero independiente.

El caso ha abierto un debate sobre el derecho del gobierno a retener a combatientes enemigos vinculados con el Estado Islámico, teniendo en cuenta los poderes de guerra aprobados por el Congreso tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 y los derechos constitucionales de cualquier ciudadano estadounidense.

La alegación del gobierno incluye un detallado itinerario de los viajes del detenido por todo el mundo, que incluyeron Arabia Saudí, Bahréin, Turquía y Siria, así como Estados Unidos, donde asistió a una universidad de Luisiana.

Según el gobierno, el detenido se alistó como combatiente del Estado Islámico en 2014 durante una visita a Siria, asistió a uno de los campos de instrucción de la milicia y después desempeñó varias labores, como distribuir vehículos a miembros del grupo extremista y proteger un campo petrolífero controlado por el grupo armado.

El hombre fue detenido en torno al 11 de septiembre de 2017 por las Fuerzas Democráticas Sirias, apoyadas por Estados Unidos, en un control de seguridad. Dijo que llevaba dos días caminando. Las FDS dijeron que todo el territorio a dos días a pie del control estaba controlado por el Estado Islámico.

Se identificó a sí mismo como "Daesh", el acrónimo en árabe para el Estado Islámico, y dijo a los combatientes de las FDS "que quería entregarse y hablar con los estadounidenses", según el documento judicial. La milicia lo entregó a fuerzas estadounidenses.

En el momento de su rendición llevaba 4.200 dólares y un dispositivo de posicionamiento global. Las memorias USB también contenían información sobre cómo interrogar prisioneros y otros manuales para combatientes del Estado Islámico, según el gobierno. Llevaba también ropa, sombreros, un Corán y unas gafas de buceo con tubo.

El gobierno defendió su detención como combatiente enemigo señalando que otra memoria USB incluía el nombre y otros datos personales del sospechoso, así como información que lo designaba como combatiente del Estado Islámico. El Departamento de Defensa obtuvo esos documentos en noviembre de 2015.